miércoles, 9 de octubre de 2013

¿ Tendrías tiempo ?






¿ Tú crees que teniendo tiempo,
tendrías tiempo conmigo ?

Me sobran tantos minutos
que quiero hacerte un regalo,
dejando caer despacio
cada segundo a segundo,
para que llueva en tus ojos
el tiempo que no te tengo
y puedas sentir las horas
donde me siento tan lejos.

domingo, 15 de septiembre de 2013

El albúm de mamá...




Se me ocurrió mirar las fotos más pequeñas del álbum más antiguo de mamá. Por alguna razón me llamaban esos bordes contorneados que hacían de paspartú enmarcando las fotos. Poco a poco saltaron a mis ojos los niños retratados en ese blanco y negro que ahora ya mudaba su color, a un translúcido raro de los años dormidos.

 Recordé tantas cosas en esta tarde de otoño, que al despegar mis manos de las solapas enteladas del álbum, sabía que lloraba porque había un vacío, de todos los que fuimos escogidos para ilustrar los ratos de unas vidas, sobre ese papel luminoso y satinado.

Vi la luz que jugaba en la abiertas manos de Sofía, pintando en la pared sus animales al amparo de la lámpara que el ama sostenía. El veloz caballero D. Manuel con su espada y su cota que despertaba a la eterna princesa con su beso y rendía su sombrero de plumas a sus pies. Candela, la distraída muñeca de papá que miraba sentada en el regazo de la abuela y que se revolvía como loca cuando algo le gustaba aplaudiendo con sus gordas manitas. La morenita Lola, que usaba las piezas de construir castillos para hacer parques y jardines de flores, como los del Retiro y nos hacía oler sus arcos, para notar el aroma de  las rosas rojas que veíamos tantas veces.

El antifaz que un día trajo el abuelo a casa, se ha quedado en los ojos al lado de una sonrisa abierta, complice y feliz de poseerlo del bravo D. Manuel... ¡ un regalo precioso que cuidó siempre con esmero su dueño ! Usaba sus pistolas como cualquier valiente del Oeste y arreaba a un ganado imaginario por los pasillos de la casa, con su antifaz calado, hasta que era mamá quien lo paraba en esas correrías.

Por dos veces me recorrí las fotos como si así, pudiera regresar un momento a esos días donde sólo viviamos, sin saber que todo se quedaría impreso en mil fotografías. Sí que me acuerdo, sin que tenga que ayudarme de ninguna imagen, de mi madre jugando con nosotros, o de las cartas que papá nos dejaba en rincones de la casa, para que al encontrarlas supiéramos que estaba viviendo a nuestro lado, sin quitar los secretos de sus niños, pero sabiendo de ellos.
Sus niños que ahora lo vemos todo desde lejos y sin embargo, todo tan dulce como antaño. Y he pensado después de repasarlo, que si tengo que ser niño en otra vida...quiero volver a ser de ellos.   

sábado, 7 de septiembre de 2013

Mi loco Mencey...





Sábado y ya tantos años en un lazo que no deseo que acabe, porque su vida y la mía supieron encontrarse a través de las luces de una luna que nos miraba a los dos, midiendo nuestras noches y nuestros días.

Sábado de ojos que a pesar de que no me ven ahora, conocen todos los rincones de mi vida, alma y cuerpo, porque somos un sólo fuego que se rinde ante los ojos de miles de deseos.

Sábado que sabe a un salitre atlántico y guanche, donde me refugio del dolor y del miedo, cuando me acechan...y él me presta sus brazos y sus besos, hasta que llega esa serenidad que me transmite cuando vivo de él.

Y hoy, otro sábado más para vestir de seda los minutos que nos quedan. Una noche de esperas y perdiciones, entre las velas encendidas de su cumpleaños.
Mi loco Mencey, desde esta playa blanca que conoces, deseo que los años sean enteros de los dos y para los dos... ¡siempre!.

lunes, 2 de septiembre de 2013

La vida que nos mima...




Tan cercana la vida que se posó en el cielo, cargando las nubes de
sueños compartidos. Unos pasos pequeños descendían deprisa por
unas escaleras lluviosas, hasta rozar los labios que se sabían rotos
y arreglaba suspiros vistiéndolos de perfectos reflejos de un sol
ya casi abandonado.
En nada los días volverán a ser cortos y la vida no tendrá más
remedio que ser alma dual, para poder estar en los inicios de las
noches que ya se van intuyendo en este fin de Agosto.
¡ Ah la vida, qué regalo ! Avanza sabiendo que nos tiene en su
regazo, como niños. Nos mima, nos acuna, se ríe o se lamenta con
nosotros...
Nos escribe trocitos de algún día perdido o nos muestra en los
sueños caminos, que puedan ser el que nos guíe al final del
sendero. Un boato colmado de esa exigencia dulce donde nos
encontramos en cada amanecer.
Y puede ser, que sabiendo que siempre sus manos están prestas a
nuestros desencantos, cuando nos llega un aire desabrido o una
nostalgia loca, pidamos sus abrazos y volver al refugio de su alma,
la que siempre nos cuida por mal que nos sintamos.
¡ El cuento de la vida !... donde todo dragón se enfrenta al paladín
que rescata princesas y todo príncipe se convierte en azul para
ejercer de tal, a pesar de sus miedos.
¡ Qué regalo la vida ! El cielo sigue ahí, visitando los pasos de cada
peregrino de mil sueños que insisten en mantenerse intactos,
colgados de cada corazón, que nos hace saber... lo bello que es
vivir.


( El domingo día 1 de septiembre, estuvimos celebrando el 2º aniversario de El Rincón del Poeta. Recitamos, cantamos , nos reimos y al final nos despedimos con la canción central de la película " LO bello que es vivir". Un lujo de domingo paara comenzar septiembre y seguir siendo poetas en ese trocito de calle donde nació Arniches... A todos, gracias por compartir esos  momentos. )

miércoles, 28 de agosto de 2013

Un sueño...




Un sueño, un sólo sueño es lo que necesitábamos en cada noche donde no sabíamos encontrarnos.
Llegaba la hora de sentir a oscuras lo que nos había faltado en las horas de luz vestido de algún sueño.

Por eso las súplicas creaban un susurro pidiendo que la noche durmiera las razones y dejara en cada poro de la piel las migajas de ese amor que ahora ya no existía, pero que estaba atado de por vida a todas las noches de lunas encendidas, que aún nos miraban esperando retomar un sitio preferente en nuestras bocas perdidas, las que antaño fueron palabras tiernas, sabores dulces, abrazos largos desde senderos de rutas de un volcán lleno de fuegos.

Fuegos que se convirtieron en un derroche de paz en soledad y artificio que evitaba el darse cuenta de que lo que nos movía no era ya la emoción de saberse "entero" y "partido" al ser a la vez un "yo" y un "tú", sino más bien la costumbre de estar, donde tienes que estar, sin peguntar al corazón si eso es lo que quiere o lo que necesite para sentir la vida entre la piel.

Un sueño, un sólo sueño bastaría para que no quedara en el olvido todo aquello vivido.

Un sueño y no volver. Sólo dejarse estar... donde tienes que estar.

viernes, 26 de julio de 2013

Corazones en duelo... ( accidente tren en Santiago de Compostela )



La muerte supo su destino al torcer en la curva  que rozaba  al principio en silencio, los tantos corazones que debería llevarse.
Apartó su maraña de alboroto de muecas y fue abriendo su capa para acoger el duelo que se iba acercando en cada chirrido que emitían los rieles de la vía ferroviaria.
Nadie sabía si este iba a ser su día o si aún le esperaba alguno de ese regalo hermoso que le llegó cuando fue nacido.
Nadie, nadie esperaba que quien en esta ocasión iba a recogerle a la estación, sería la parca.
A su familia o amigos sólo les iba a ser permitido recorrer recuerdos y llorar dormidos o despiertos su falta, esa ausencia diaria que ya sería para siempre.
Un dolor silencioso abrumando los días y las noches hasta estallar en ese otro dolor arisco y puntilloso de la amargura y el tremendo desasosiego, que se cuela hasta la sangre honda que evita los suspiros abiertos.
Y el resto de la vida sigue... siempre sigue, porque el tiempo no para para nadie, creando una obligación para continuar a pesar de que el corazón se quede atrapado para siempre, en los escombros de unos rieles de esa vía del tren...

( ¡ Ánimo Galicia ! )

sábado, 20 de julio de 2013

Defecto aparente...

El defecto aparente
que llega y me destroza,
invisible a los ojos 
que traicionan
a  mis labios cansados.

Y sin saber decirlo,
lo digo a traves de ese suelo
que salva mis caídas,
abrazando mi cuerpo,
en sus pasiones destapadas
y aturdidas.

Voy uniendo los lazos
de una saliva espesa 
que escapa a los deseos
de quien me mira y me desea,
en estúpidos labios de mentira.
Y suenan unos pasos
que esperan el hastio
de quien trajo las huellas
de números vacios.

Que defecto no hubiera
sin hablar del sonido
que suena en las maderas,
cuando crece desnuda
y sonrie despierta.
La ayuda que no llega,
se persona absoluta
en voces escondidas
de mentes abducidas,
después de que los cuerpos
se vistan sin medidas
y se salven las luces
de las supuestas redes,
donde caen las salivas
que saben a recuerdos
de los oscuros días
que ocupan los defectos
que llegan y se inclinan.

Se que me estoy robando
la silueta exacta de unas manos,
que coinciden
con lo que me destroza
los pasos que pasean,
entre tantas caídas
que escucharon de cerca
y a veces desde lejos, 
mis lagunas tranquilas
y siempre dolorosas
de todos los defectos
que estallan entre pieles...
que aún saben a vida .

( Un lujo en esta ocasión por contar con la fotografía "El tronco de los besos" de Leila Amat, para ilustrar este poema. 
Gracias Leila, por prestarme la imagen. 
Un abrazo...Guaci )