martes, 5 de mayo de 2020

FASE 0 IN VITRO

 

Cada día desdoblaba su cuerpo a la hora precisa. Se miraba en aquel espejo grande y antiguo, donde las florituras del marco parecía que le indicaban lo que tenía que corregir, para ser una cuasi perfecta réplica de el mismo. Y estiraba o recomponía ciertas zonas de su piel u osamenta, para ser exacto a si mismo. No un gemelo, sino él. Dos, de uno sólo que compartían piel, músculos, órganos, etc
No podía caber la duda de que pudiera ser “otra persona”, porque él, era un ente especial, entre todos los productos que existían en esa colmena de entidades abstractas de las que pensaba aprovecharse. Su hipnótica habilidad, conseguía traer a los sujetos más débiles hasta sus entrañas. Fagocitosis. La que alimentaba tanto su extraño cuerpo, como su órgano pensante. Supo generarse un habitáculo de imagen humana y adquirió por imitación de algún que otro “cuerpo extraño excesivamente mundanal”, la habilidad de hablar, con lo que no se hacía diferente entre la multitud de seres que circulaban por todas esas calles de ciudades caduca y en trance de destrucción,por las contantes lides entre sus congéneres... y su supervivencia de los “mundanales cuerpos”!
No era el único que existía de esta categoría. Habían ido poblando con paso firme las estructuras de ya muchos humanos, (esos mundanales), y les estaban sobrepasando en número a un ritmo vertiginoso. Mataban sin duelo y sin conciencia ninguna, puesto que eso no lo conocían e iban adquiriendo más poder sobre sus territorios conquistados, anulando febrilmente a sus huéspedes elementales, sucumbían a la estrategia y se les iba destrozando hasta aquello que ellos llamaban “alma”. Un concepto de vida, que por más que no entendieran, sabían que les confería una extraña energía. Un poder extra que los replicantes traían para si, a la hora de ir soportando las incursiones con las que se les intentaba aniquilar. Su fuerza consistía en “permanecer inmunes”, con una capa de extrañas partículas casi invisibles que protegían su estructura y eso era un gasto energético que reponían con esas “almas” que habían logrado destruir en las incursiones corpóreas, las cuales analizaban con un excelso cuidado para atraer primero a los más debilitados. Pasado cierto tiempo, descansaban lo que les era necesario, regresando a un único ente y retomaban su vida de adecuado reposo, hasta la siguiente fase de habitar células de entidades “mundanales”, para seguir sobreviviendo.
Con un descanso bastante breve solía ser suficiente para iniciar una vez más intrusión en los cuerpo humanos seleccionados. La diferencia de veces anteriores era que después del primer ataque, se podían desdoblar en dos entes y en las ocasiones siguientes, dependiendo de la energía absorbida, podían replicarse en más de dos, con lo que su progresión de abducción de “mundanales” era más rápida para ellos, con lo cual su estratégica conquista se iba convirtiendo en algo mucho más cercano. Desaparecerían los humanos para dar paso a los entes replicantes, en cuanto llegasen a la eliminación total
A partir de ahí entrarían en la “FASE 0 – IN VITRO” de sus planes para habitar todos los territorios que querían y necesitaban para sobrevivir. Ya habían conseguido que una gran parte de los “mundanales” se quedasen en su pequeños asentamientos...

A 1 de mayo, del año del Señor de 3020:
Los humanos seguimos confinados en nuestros asentamientos cada vez más diminutos, puesto que nuestros refugios son los templos, donde no se acercan los replicantes. Oramos largamente, con nuestras almas suplicando y esperando que El Señor haya acogido en sus cielos, a todos nuestros fallecidos y permita en su bondad que estas malignas criaturas desaparezcan de este, que era nuestro mundo...
¡ANTES DE QUE PASEN OTROS MIL AÑOS!

lunes, 11 de marzo de 2019

A veces corazones



Me duelen todos los corazones que he tenido en mi vida. Desde el tiempo de cada vacío que se ha ido creando a fuerza de ignorancia de tí para mí,
de mí para tí.
¿Cuándo llegó el diluvio de las pocas palabras, de las pocas acciones, del poco entendimiento, de la poca paciencia, de los “nadas”...
¿te quiero?”. ¿Me quieres? (así lo creo, porque me parece que lo siento al latirme todos mis corazones).
Sé que tienen heridas, que tú no los entiendes, aunque yo pueda pasar días explicando los llantos que escapan de mi cuerpo... 
a sangre lenta.
El dolor es torcido y se ata a la piel. Se vive en los silencios porque ahí no hay conflictos. La soledad se arrastra y al final acompaña segundo a segundo, la vida tan rota de “entre dos”, que son y no son, que están y no están, que viven y se mueren en pasos distraídos y ambiguos.
Nos faltan tres sonrisas, dos paseo cogidos de las manos, un abrazo cada noche (ora de luna nueva, ora de luna llena)...
Y alguna vez, mirar como caminan los tantos corazones que nos habitan la vida.

miércoles, 20 de julio de 2016

Caballero truncado




    Caballero truncado 
(Entremés corto...)
    (y con guasa)


 
Caballero:
Mandome preso el alguacil por varios días,por andarme en líos de borrachos, mientras las huestes del Señor Conde se llegaban.
Desde prisión vi avanzar los caballos y detrás el carruaje, de donde se apeó la dama mía.
 Yo la vi a ella… a ella.  ¡Un ángel que del cielo bajaba y hacia la fría reja de mi cárcel sonreía!
Furtiva su mirada se cruzó con la mía y volvió a sonreir, mientras sus ojos me decían:
¿Quién sois, qué sólo con miraros de vuestra señoría soy cautiva?
He de salir de aquí, por más que sea un momento, gritaré por los barrotes, que se harten de mi estancia jajajaja...
¡Alguacil, suelta a este preso que se estalla el pecho de locura, que necesito beber del agua pura...!
Alguacil:
- ¿Agua tú, qué sólo el vino conoces? Caballero ¡venga ya, cállate y mentente preso!
Caballero:
Cabrón el alguacil, lo digo en alto, que él también peleó bien de borracho y no se mandó preso, ni a despacho.
A Dios pongo por testigo, que hoy, a día de castigo, procesaré mi pecado con el sudor de mi frente y el pulso de mi latido.
De rojo en sangre los labios, de blanco el alma tan pálida, que hasta el fraile en la abadía, creyose que era un fantasma. Perdón pedí y no lo encuentro. Me voy muriendo sin ella. No hay en mi cuerpo ya lágrima. De caballero divino que el grial tomó en sus manos me he quedado en peregrino de sus ojos estrellados.
Alguacil:
- ¡Caballero, levántate de tu catre y salte ya de la prisión, que con todos los festejos, habrá que encerrar a otros y vos, puede que estéis algo loco, pero borracho ya no!
Caballero:
¡Libre! Libre para acercarme a sus ojos, y a ese encanto misterioso donde se pierde mi mente.
Ya cae el Sol, ya a tu cancela me acerco, mas... faltan luces de candiles que ayuden a mis requiebros por tu galana figura, por tus ojos como el cielo, por... ¿chirridos oigo?, la Brígida, (astuta y avinagrada) me chista desde el portón, pues su señora quiere verme en los suyos aposentos... ¡Pardiez, no es melindrosa la dama, por la que tiembla mi cuerpo!
El alba asoma, a la taberna voy presto a ver que escucho escondido...
¡Dios me valga, preso de nuevo! El Conde lo ha firmado, para que no le arrancara una por una las piedras de la ermita, y por ende no se cumpla el casamiento.
Ella se casa... se casssa... pero ¿si se hubiera arrepentido en el último momento? No se oye algarabía, ni jolgorio, ni campanadas al vuelo que digan que ya está perdida.
¡Si fuera cierto! ¿Silencio? Sí, más silencio.
¡Espera! ¿Qué oigo...? parece que ya hay rumores en la calle... ¡sí! ya se escucha la gente que se agita, de la ermita va llegando la comitiva maldita.Tambores y tañidos que a gloria ya están tocando. ¡Ya está casada, mi dama! ¡Y por Dios qué la maldigo, pues fue mía, toda la noche de ayer! ¿Cómo puede desposarse, sin un rubor tan siquiera? Mía entre sábanas blancas, que arroparon su regazo.
¡Puta!... No, puta no ¡que yo la adoro, a pesar de sus desprecios!
Astucia y envidia vana de la bruja de la Brígida, que la guía en su inocencia. Claro que... esa noche entre sus brazos, no pareciome inocente en los asuntos de cama... ¿y si acaso sólo soy un puro entretenimeinto, mientras ella bien se casa con el Conde, y sus tesoros y lujos, medrando así en las escalas sociales, de este bruto e injusto mundo? ¡Aggg... qué me llevan los diablos, a fé mia! (Para si mismo, se dice:  No te impacientes antes de contar un ciento. No maldigas, no te enojes, no vuelvas al insolente que te marchitó la cara y te perdió en los tormentos)
Mi vida rota ha quedado, me siento como un mendigo. Preso vil de mis delirios y prefiero serme preso de por vida si ya no he de tenerte. Culpa, culpa, mea culpa, un caballero truncado pidiendo pena de cárcel por ser el abandonado. Se ha casado bendecida por el fraile que a mi me escuchó el pecado.
¡No es el dolor quien más hiere, tan profundo y tan marcado, es la ira! Furia que estaba escondida entre esperanzas furtivas que hoy a las 12 acabaron, y empiezo hoy nuevamente a procesar mi pecado adentro de aquesta reja.
Alguacil, haced de samaritano. Un chusco e pan y una jarrica de  vino, para dominar mis ansias, que aquí se acaba mi vida, si ya a mi dama he perdido.

martes, 22 de diciembre de 2015

miércoles, 25 de marzo de 2015

Morir sin miedo...

 
 



Si fuera morir con miedo
acaso, perder un beso,
que no se asusten los miedos
de ver que morir si puedo,
sin temer.

Lo que mañana suceda
no se sabe,
ni siquiera en ese tiempo
donde las cosas suceden
partiendo campanas nuevas,
que esconden sonidos viejos
de aquellos, que en ellos mueren.
Si fuera morir sin tí,
me dolería el silencio
de esos labios tan partidos
por el beso, que escondido
sube despacio a la boca
que saborea el susurro
de la muerte que no ha sido,
y que en la nada...
se queja.

martes, 24 de junio de 2014

Hogueras de San Juan...






Un fondo diferente se asomó esta mañana por la ventana chica, la que da al llano. Había un reflejo extraño, como plañidero entre las nubes que se iban tiñendo de un gris pálido, como de agua volcánica. Las puertas del trigo se abrían a mi paso, despertando la marea ruidosa de un viento perdido entre los pliegues de las faldas que rozaban las espigas, como si fueran los besos que se nos olvidaron en días pasados.
Hoy a la caída del sol, se entroncarían abrazos, pasos, besos, lunas preñadas de sal y truenos que esperan ansiosas la noche de San Juan. Dicen, que vive la magia en cada luz que asoma tímida por los pequeños rincones de las olas espumosas, que saltan bravías para acercarse a nuestros pies. Los lunares que van cayendo del cielo lluvioso me dejan pensar en todo lo que te he querido, lo que te he añorado, lo que me falta todavía por estar contigo y en tí.
Mi hoguera, me rompe el corazón cuando me llega tu aroma dibujando mis mañanas y mejorando mis noches, en esa espera que se sabe cierta y preciosa.
Hoy, saltaré las llamas porque sé que tu estás al otro lado, con tu sonrisa y tus brazos abiertos despidiendo mis miedos. Me siento llena de tus caricias y tus tiernas miradas, que conocenn tan bien las mías. Noche de San Juan, donde el fuego purifica las líneas de la vida y traen nuevas cosas hasta las rutinas de todos nuestros días.
Hoy saltaré las llamas, sabiendo que me esperas.         

martes, 31 de diciembre de 2013

Retrato de familia...




Los que fueron y ya no están, los que estamos y queremos ser aún para no perder nuestra esencia.

Los miles de momentos que se han quedado entre cada línea de cada mano o cada beso, las pequeñas cosas que nos sostuvieron en lo difícil porque supimos que éramos todos de cada uno de los otros, los días con esa rutina que nos hizo saber que siempre había alguien que no dejaba de estar, las noches de tertulias donde estábamos y decíamos sabiendo que a lo lejos nos quedaba el amanecer, un sol detrás de cada uno de nosotros que amparaba las pisadas de la vida que nos ha movido hasta este momento, una luna que estiraba su luz hacia nuestras almas para conservarlas por los tiempos precisos.
Los que fueron y ya no están... siguen.
Los que estamos y todavía queremos ser... seguiremos.
Porque nos quedan muchos sueños que cumplir.
Ya de los que fueron, ya de los que estamos... y no seguir sería rendirse a no vivir.

miércoles, 9 de octubre de 2013

¿ Tendrías tiempo ?






¿ Tú crees que teniendo tiempo,
tendrías tiempo conmigo ?

Me sobran tantos minutos
que quiero hacerte un regalo,
dejando caer despacio
cada segundo a segundo,
para que llueva en tus ojos
el tiempo que no te tengo
y puedas sentir las horas
donde me siento tan lejos.

domingo, 15 de septiembre de 2013

El albúm de mamá...




Se me ocurrió mirar las fotos más pequeñas del álbum más antiguo de mamá. Por alguna razón me llamaban esos bordes contorneados que hacían de paspartú enmarcando las fotos. Poco a poco saltaron a mis ojos los niños retratados en ese blanco y negro que ahora ya mudaba su color, a un translúcido raro de los años dormidos.

 Recordé tantas cosas en esta tarde de otoño, que al despegar mis manos de las solapas enteladas del álbum, sabía que lloraba porque había un vacío, de todos los que fuimos escogidos para ilustrar los ratos de unas vidas, sobre ese papel luminoso y satinado.

Vi la luz que jugaba en la abiertas manos de Sofía, pintando en la pared sus animales al amparo de la lámpara que el ama sostenía. El veloz caballero D. Manuel con su espada y su cota que despertaba a la eterna princesa con su beso y rendía su sombrero de plumas a sus pies. Candela, la distraída muñeca de papá que miraba sentada en el regazo de la abuela y que se revolvía como loca cuando algo le gustaba aplaudiendo con sus gordas manitas. La morenita Lola, que usaba las piezas de construir castillos para hacer parques y jardines de flores, como los del Retiro y nos hacía oler sus arcos, para notar el aroma de  las rosas rojas que veíamos tantas veces.

El antifaz que un día trajo el abuelo a casa, se ha quedado en los ojos al lado de una sonrisa abierta, complice y feliz de poseerlo del bravo D. Manuel... ¡ un regalo precioso que cuidó siempre con esmero su dueño ! Usaba sus pistolas como cualquier valiente del Oeste y arreaba a un ganado imaginario por los pasillos de la casa, con su antifaz calado, hasta que era mamá quien lo paraba en esas correrías.

Por dos veces me recorrí las fotos como si así, pudiera regresar un momento a esos días donde sólo viviamos, sin saber que todo se quedaría impreso en mil fotografías. Sí que me acuerdo, sin que tenga que ayudarme de ninguna imagen, de mi madre jugando con nosotros, o de las cartas que papá nos dejaba en rincones de la casa, para que al encontrarlas supiéramos que estaba viviendo a nuestro lado, sin quitar los secretos de sus niños, pero sabiendo de ellos.
Sus niños que ahora lo vemos todo desde lejos y sin embargo, todo tan dulce como antaño. Y he pensado después de repasarlo, que si tengo que ser niño en otra vida...quiero volver a ser de ellos.   

sábado, 7 de septiembre de 2013

Mi loco Mencey...





Sábado y ya tantos años en un lazo que no deseo que acabe, porque su vida y la mía supieron encontrarse a través de las luces de una luna que nos miraba a los dos, midiendo nuestras noches y nuestros días.

Sábado de ojos que a pesar de que no me ven ahora, conocen todos los rincones de mi vida, alma y cuerpo, porque somos un sólo fuego que se rinde ante los ojos de miles de deseos.

Sábado que sabe a un salitre atlántico y guanche, donde me refugio del dolor y del miedo, cuando me acechan...y él me presta sus brazos y sus besos, hasta que llega esa serenidad que me transmite cuando vivo de él.

Y hoy, otro sábado más para vestir de seda los minutos que nos quedan. Una noche de esperas y perdiciones, entre las velas encendidas de su cumpleaños.
Mi loco Mencey, desde esta playa blanca que conoces, deseo que los años sean enteros de los dos y para los dos... ¡siempre!.

lunes, 2 de septiembre de 2013

La vida que nos mima...




Tan cercana la vida que se posó en el cielo, cargando las nubes de
sueños compartidos. Unos pasos pequeños descendían deprisa por
unas escaleras lluviosas, hasta rozar los labios que se sabían rotos
y arreglaba suspiros vistiéndolos de perfectos reflejos de un sol
ya casi abandonado.
En nada los días volverán a ser cortos y la vida no tendrá más
remedio que ser alma dual, para poder estar en los inicios de las
noches que ya se van intuyendo en este fin de Agosto.
¡ Ah la vida, qué regalo ! Avanza sabiendo que nos tiene en su
regazo, como niños. Nos mima, nos acuna, se ríe o se lamenta con
nosotros...
Nos escribe trocitos de algún día perdido o nos muestra en los
sueños caminos, que puedan ser el que nos guíe al final del
sendero. Un boato colmado de esa exigencia dulce donde nos
encontramos en cada amanecer.
Y puede ser, que sabiendo que siempre sus manos están prestas a
nuestros desencantos, cuando nos llega un aire desabrido o una
nostalgia loca, pidamos sus abrazos y volver al refugio de su alma,
la que siempre nos cuida por mal que nos sintamos.
¡ El cuento de la vida !... donde todo dragón se enfrenta al paladín
que rescata princesas y todo príncipe se convierte en azul para
ejercer de tal, a pesar de sus miedos.
¡ Qué regalo la vida ! El cielo sigue ahí, visitando los pasos de cada
peregrino de mil sueños que insisten en mantenerse intactos,
colgados de cada corazón, que nos hace saber... lo bello que es
vivir.


( El domingo día 1 de septiembre, estuvimos celebrando el 2º aniversario de El Rincón del Poeta. Recitamos, cantamos , nos reimos y al final nos despedimos con la canción central de la película " LO bello que es vivir". Un lujo de domingo paara comenzar septiembre y seguir siendo poetas en ese trocito de calle donde nació Arniches... A todos, gracias por compartir esos  momentos. )

miércoles, 28 de agosto de 2013

Un sueño...




Un sueño, un sólo sueño es lo que necesitábamos en cada noche donde no sabíamos encontrarnos.
Llegaba la hora de sentir a oscuras lo que nos había faltado en las horas de luz vestido de algún sueño.

Por eso las súplicas creaban un susurro pidiendo que la noche durmiera las razones y dejara en cada poro de la piel las migajas de ese amor que ahora ya no existía, pero que estaba atado de por vida a todas las noches de lunas encendidas, que aún nos miraban esperando retomar un sitio preferente en nuestras bocas perdidas, las que antaño fueron palabras tiernas, sabores dulces, abrazos largos desde senderos de rutas de un volcán lleno de fuegos.

Fuegos que se convirtieron en un derroche de paz en soledad y artificio que evitaba el darse cuenta de que lo que nos movía no era ya la emoción de saberse "entero" y "partido" al ser a la vez un "yo" y un "tú", sino más bien la costumbre de estar, donde tienes que estar, sin peguntar al corazón si eso es lo que quiere o lo que necesite para sentir la vida entre la piel.

Un sueño, un sólo sueño bastaría para que no quedara en el olvido todo aquello vivido.

Un sueño y no volver. Sólo dejarse estar... donde tienes que estar.

viernes, 26 de julio de 2013

Corazones en duelo... ( accidente tren en Santiago de Compostela )



La muerte supo su destino al torcer en la curva  que rozaba  al principio en silencio, los tantos corazones que debería llevarse.
Apartó su maraña de alboroto de muecas y fue abriendo su capa para acoger el duelo que se iba acercando en cada chirrido que emitían los rieles de la vía ferroviaria.
Nadie sabía si este iba a ser su día o si aún le esperaba alguno de ese regalo hermoso que le llegó cuando fue nacido.
Nadie, nadie esperaba que quien en esta ocasión iba a recogerle a la estación, sería la parca.
A su familia o amigos sólo les iba a ser permitido recorrer recuerdos y llorar dormidos o despiertos su falta, esa ausencia diaria que ya sería para siempre.
Un dolor silencioso abrumando los días y las noches hasta estallar en ese otro dolor arisco y puntilloso de la amargura y el tremendo desasosiego, que se cuela hasta la sangre honda que evita los suspiros abiertos.
Y el resto de la vida sigue... siempre sigue, porque el tiempo no para para nadie, creando una obligación para continuar a pesar de que el corazón se quede atrapado para siempre, en los escombros de unos rieles de esa vía del tren...

( ¡ Ánimo Galicia ! )

sábado, 20 de julio de 2013

Defecto aparente...

El defecto aparente
que llega y me destroza,
invisible a los ojos 
que traicionan
a  mis labios cansados.

Y sin saber decirlo,
lo digo a traves de ese suelo
que salva mis caídas,
abrazando mi cuerpo,
en sus pasiones destapadas
y aturdidas.

Voy uniendo los lazos
de una saliva espesa 
que escapa a los deseos
de quien me mira y me desea,
en estúpidos labios de mentira.
Y suenan unos pasos
que esperan el hastio
de quien trajo las huellas
de números vacios.

Que defecto no hubiera
sin hablar del sonido
que suena en las maderas,
cuando crece desnuda
y sonrie despierta.
La ayuda que no llega,
se persona absoluta
en voces escondidas
de mentes abducidas,
después de que los cuerpos
se vistan sin medidas
y se salven las luces
de las supuestas redes,
donde caen las salivas
que saben a recuerdos
de los oscuros días
que ocupan los defectos
que llegan y se inclinan.

Se que me estoy robando
la silueta exacta de unas manos,
que coinciden
con lo que me destroza
los pasos que pasean,
entre tantas caídas
que escucharon de cerca
y a veces desde lejos, 
mis lagunas tranquilas
y siempre dolorosas
de todos los defectos
que estallan entre pieles...
que aún saben a vida .

( Un lujo en esta ocasión por contar con la fotografía "El tronco de los besos" de Leila Amat, para ilustrar este poema. 
Gracias Leila, por prestarme la imagen. 
Un abrazo...Guaci ) 

miércoles, 17 de julio de 2013

Lo ya ganado...




No me gusta perder lo que he ganado, así pues estoy dedicando mi tiempo a mirar las cosas por segunda o tercera vez, para que no se me escape ningún detalle de lo que tengo y vivo.

 Existo porque aún no me toca morir, eso lo tengo claro, pero en este momento lo que me preocupa es lo oscuro.

Una sucesión de días que no parecen días porque les falta alguna luz, noches que se quedan escondidas en unas sombras que transpiran dolor al lado de mis sueños, horas vestidas de segundos por lo rápido que pasan y a la vez dentro del hueco del reloj, hay prisa por dejarme a solas.

Casi no me detengo a ser yo. Casi no soy yo en ningún momento de todos esos días agrisados y fatuos que tengo delante y de los que no puedo ni debo huir.

La voz es veloz hacia dentro y me habla a cada rato. Me sacude las venas su rumor, hace que me acicale lo que siento y lo transmita entero con cada palabra vieja que me salta de la boca, hasta los sonidos precisos que soplan aires nuevos, apoyados en esquinas torcidas de la vida.

Y quizá voy muriendo en las lunas cuadradas de esta mente que me sacude el alma y me hace mudar la piel. Una piel arrugada de años lentos que ahora se me echan encima muy deprisa, una piel que desnuda los pasos que me quedan y me roza la sonrisa para que no me olvide de las huellas que se quedan detrás y que aún me esperan para aprender a ser yo, con mi locura a cuestas e intentar no perder... lo ya ganado.

domingo, 7 de julio de 2013

Botones en la boca...


Los botones de la boca eran tan pequeños, que dejaban que se escapara el aire entre sus dientes.

Unas veces formaban palabras dulces y armoniosas y otras, las más desde hacía ya algún tiempo, con veneno en cada sílaba.  
Torcía los labios en una mueca absurda cada vez que pisaba las mismas baldosas donde él había pisado descalzo tantas veces, para acudir a su cama.
El sabor de los lamentos en la despedida forraba las paredes de su casa y la ahogaba en ese silencio sin besos, ni abrazos, ni nada.
Un espejo reflejaba la ira contenida en sus mejillas, con ese color rosado vibrante que llegaba a alcanzar los bordes de los labios, casi entresacando esas palabras sucias y viejas que ahora dormían a su lado cada noche.
Cada pliegue de las sábanas tenía el aroma de su cuerpo bordado en los festones de una piel, que se fueron quedando al lado de su piel.
Un tejido de luces que abrasaban las sombras de cada día que acababa.
Espasmos de locura obedecida, para saberse enteros el uno con el otro, revueltos, caídos, alados, muriendo en cada esquina y renaciendo en un beso olvidado dos minutos atrás, mientras se miraban a los ojos para decirse adiós sin despedirse.
¡ Qué lujo la inocencia, que la llevó un inicio que hizo que no volviera !
Se deshicieron lazos al son de las campanas de la ermita y una voz quejumbrosa, de los pasos del tiempo los llevó hasta ese daño que mata y muere cuerpos en el borde de esos suspiros lentos, donde se ajustan botones en la boca, para que no salga el llanto, ni las palabras ciegas, ni las razones muertas de cada desengaño. Ajustando el corpiño que sujetaba su alma con cintas de colores, siguió con su memoria viviendo la injusticia.
Ya casi era un olvido su presencia, salvo por esas noches de truenos de tormenta que hacía que volviera hasta esos brazos, que la abrazaron toda midiendo sus caderas.
Un sólo ruido del aire soltaba los botones de su boca y saltaban palabras como jauría loca que buscase a su presa.
El calor del silencio la volvía a su sitio, al hueco refugiado donde bordaba lenta dispersas emociones y alguna que otra vez... se cosía la boca. 

domingo, 23 de junio de 2013

Hada de San Juan...




Intentando despertar me encontré que aún no había dormido, y por San Juan, las luces de las hogueras me llamaban con tanta insistencia que no tuve más remedio que acercarme.

Las luces rojas y azuladas estaban mirándome despacio, como si los colores tuvieran algo que contarme.
Poco a poco mis pies caminaban en un paseo dulce sobre la arena de aquella playa.
                                                                                       
La languidez del agua, ese mar de oscuro azul y plata, me iba rodeando, mientras el fuego cantaba sus prédicas y me envolvía en un sueño, que había perdido hacía ya un tiempo. Me deje llevar y amanecí tumbada en los rastros y las pequeñas brasas que aún besaban la playa.

Noté que mi cuerpo ya no era el mismo. Sentí la magia entre los dedos, y mis manos supieron que cada roce, ya no sería el mismo. ¡Se habían convertido en 10 varitas mágicas!. Un regalo precioso, para el regreso hasta el mundo donde me guardo cada día.

Desde hoy ya sé que estoy en el camino. Una pequeña hada desteñida, buscando el lugar donde saber que existe, en un papel ... en un beso ... en una caricia traspapelada ... en una mirada que acompaña ...
En algún momento, cuando pueda moverme sabiendo más cosas, subiré de categoría y podré ser ... ¡ Un hada !. De momento escribo para encontrarme entre las nubes que sobresalen y me observan, para dulcificar mis días. Sólo estoy rastreando mi destino.

Un hada desteñida
ausentada en los ojos,
que ya no respiraba
los sueños de dulzura.
Un hada enloquecida
vestida de misterios
con brotes de locura
encerrada en sus cuentos.
Ilusiones dispuestas
al borde de las manos,
rompiendo los sonidos.
                                   
Augures preferidos
por cartas embrujadas,
recortes de palabras
sobre papel vencido.

Un hada que se esconde
en la vereda estrecha
de los árboles viejos
que escuchan sus gemidos.
Un hada que ha perdido.
Un hada que regresa.

Gracias por lo guardado.
Gracias por lo vendido.

lunes, 17 de junio de 2013

Ahora... el silencio



De todo lo salvable, sólo quedó el silencio.

Quizá porque entre su líneas sordas eramos nosotros realmente.
Cuando nos descubrimos nos hablaban palabras, la piel, los besos... todo en nosotros, quería contar algo de nosotros.


Ahora ya no hay fuerza para saltar barreras y rozarnos enteros, como entonces.
Ahora es el silencio. De una forma tan rara va uniendo cada día donde aún nos vivimos en una misma casa, en una misma mesa, en una misma cama.

Y todo es el silencio.
¡ Qué no medie palabra de un cuerpo hasta otro cuerpo, que ya no lo entendemos !

Un idioma cansado se apoderó del hueco de los labios y ya si nos hablamos, la boca nos silencia las ideas antes de que se esparzan en el aire con el que respiramos.

Ahora es el silencio, ya lo dije.

Un silencio... del que no me arrepiento.

domingo, 9 de junio de 2013

Rutina...



Cambiaría algo.

Desde que he despertado, me he dado cuenta de que este es uno de los finales que no tenía para mi historia.

Fuimos dos, para pensar como dos y sentir como dos, pero los días pasaron y la rutina mandó a sus armas a medir nuestras fuerzas.
Ganó ella, a pesar de los miles de esfuerzos que hicimos para que su trabajo no prosperara.
Ganó ella, porque no supimos hacer de sus ideas locas nuestras posibilidades de saltar al vacío sin su compañía.
Ganó ella y nos dejó a cada uno con un hueco de ojos y de besos perdiéndose entre la piel que ahora se marchitaba deprisa, sin nuestra sombra respirando entre sus costuras.
Ganó ella y ahora creo que ya no hay remedio para estas lágrimas tan torcidas de no tenerte cerca, ni para este dolor tan agarrado al pecho que me hiere la vida, cada vez que te pienso.
Ganó ella para que no te acuerdes de mi nombre nunca, porque si lo dijeses en alto te sabría muy cerca y tú me tendrías dentro de tus sueños.
Ganó ella, por eso cambiaría algo que hiciese que existiese algún regreso... y nunca este final que está acabando con mi historia. 

sábado, 1 de junio de 2013

Nunca fue amor...



Nunca fue amor, sólo un capricho. Ansia de dulce y locura, dentro de una voz que se había colado en los oídos. Un esperanza cambiada a una realidad que en su tiempo fue un sueño, que se convirtió en esa dicha de saber que existes para alguien... pero nunca fue amor.
Fue un salto al vacío, anidar en el abismo buscando un lugar en ese precipicio de piel sujeta a otra piel que duerme tus caricias. Crisálidas que despertaban a las sensaciones que estuvieron escondidas por tantas circunstancias adversas.
Miles de brotes de roces que eran saludos y despedidas cada vez que se abrazaban los encuentros. Almacenes de un lujo de sentidos, en dos claras lunas tan oscuras que estaban predestinadas al encuentro.
Nunca fue amor, pero así lo vivimos, desde que nos nació esta vida de compartir los días y las noches, de esa manera consentida y a la vez peligrosa que nos ha llevado hasta ahora. Un suspiro desalentado nos está aprisionando las palabras, la voz que fue protagonista, la iluminada ternura con ese toque amargo que hizo que la unión fuera aún más asentada entre nosotros, al venir de desechos de algún amor, que destruyó lo que algún día quiso ser un amor.
Nos duelen las miles controversias, la inadaptación, la saliva gastada en besos nunca dados, los silencios y a veces también las palabras que habría que dejarlas que volaran para llegar al borde de los labios contrapuestos.
Quisimos que así se sostuviera y cayó en un derrumbe al paso de los años, sin darnos cuenta apenas. Lo dulce, se hizo amargo, las manos se alejaron, los besos se olvidaron de que un día hubo bocas que estaban esperando.
Se formó la cordura para aplastar cada pequeña idea con trazos de locura que entraba en rebeldía y se dejaba resbalar al lado de unos corazones que no latían juntos hace tiempo.
Se vistió la pasión con una seda rota y no dejó que hubiera más acuerdos de dormir solamente con una piel vibrante que quería percibir el sudor, las caricias, la placidez después de ser tan sólo uno, en un sólo momento.
Nunca fue amor, pero así lo vivimos hasta este último espacio donde nos acabamos la paciencia y regresamos a una soledad, que hizo que de repente nos perdiésemos en un vacío extraño que volvió a unirnos, en una vida distante sin disciplina alguna, que nos va interviniendo las noches con plácemes y parabienes de cada luna errática, que son las que aún nos abrazan y siempre, siempre insisten en no dejarnos solos... aunque nunca fuera amor lo que siempre sentimos, entre nosotros dos.